La APB abre la convocatoria del Premio Timón de Innovación 2026, dotado con 3.000 euros

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB), en colaboración con Gaceta Náutica, ha convocado la undécima edición del Premio Timón de Innovación, un galardón destinado a reconocer e impulsar las mejores ideas y proyectos tecnológicos desarrollados o aplicados en el ámbito náutico de las Islas Baleares. La convocatoria establece el 9 de noviembre de 2026, a las 23.59 horas, como fecha límite para presentar las candidaturas. 

 

La iniciativa está dirigida a empresas, emprendedores y profesionales vinculados al sector náutico que hayan desarrollado soluciones capaces de mejorar la actividad portuaria, los servicios de los clubes náuticos o el funcionamiento de las marinas deportivas. La organización presta especial atención a los proyectos relacionados con la protección del medio ambiente, la seguridad y la mejora de procesos.

 

 El Premio Timón de Innovación cuenta con una trayectoria consolidada dentro de los galardones que reconocen anualmente la actividad náutica de las Islas. En anteriores ediciones, el premio ha distinguido proyectos orientados a reducir el impacto ambiental de la actividad marítima y a mejorar la seguridad y la eficiencia de las instalaciones portuarias.

 

Uno de los proyectos reconocidos fue Spillcontrol, desarrollado por Garau Ingenieros. El sistema emplea cámaras alimentadas por energía solar y algoritmos de inteligencia artificial para detectar vertidos en las aguas de puertos y marinas y comunicar su presencia a los responsables de las instalaciones. En aquella edición, Sea-Wex, de Antonio Martín-Posadillo y Amadeo Corbi, y el sistema de protección de embarcaciones de Undercover Solutions recibieron sendos accésits.

 

La convocatoria también ha premiado soluciones vinculadas a la transición energética. En 2024, el sistema de propulsión eléctrica Power Drive, desarrollado por la empresa menorquina ESEA Propulsion, fue reconocido por su eficiencia, funcionamiento silencioso y ausencia de emisiones. El proyecto fue posteriormente presentado en el Port Centre de Maó como ejemplo del talento innovador surgido en Baleares y de la apuesta por una navegación más sostenible. 

 

En la edición más reciente, el Premio Timón de Innovación recayó en ECOBILGE por un sistema destinado al tratamiento de aguas de sentina en embarcaciones de recreo, una solución relacionada con la prevención de la contaminación y la mejora de la gestión ambiental en el sector náutico. 

 

La evolución de los proyectos premiados muestra el amplio alcance de estos galardones. Las iniciativas reconocidas abarcan la inteligencia artificial, la vigilancia ambiental, la reducción de residuos, la propulsión eléctrica y el tratamiento de contaminantes, ámbitos que están transformando la gestión de los puertos y la navegación recreativa.

 

La APB considera que el impulso a este tipo de iniciativas contribuye a consolidar un modelo de economía azul basado en el conocimiento y la colaboración entre empresas, instituciones y comunidad académica. La convocatoria no se limita a reconocer una idea, sino que ofrece visibilidad a soluciones que pueden ser probadas, mejoradas y trasladadas a otros puertos y marinas.

Ecosistemas de Innovación Abierta: el puerto como motor tecnológico y social de la ciudad

Recientemente desde esta plataforma la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) nos hacíamos eco de la estrategia de nodos de conocimiento orientada a transformar los espacios portuarios de las islas en catalizadores de innovación urbana y sostenibilidad. Este modelo se inspira en las mejores prácticas de gobernanza global, donde los puertos han dejado de competir únicamente por toneladas de carga o volumen de pasajeros para hacerlo por su capacidad de atraer talento y generar sinergias con sus comunidades locales. La integración puerto-ciudad moderna ya no se limita a derribar vallas físicas o pavimentar paseos marítimos, sino que se ejecuta a través de la creación de laboratorios urbanos que utilizan el mar y la logística como bancos de prueba para solucionar los retos ambientales de las metrópolis del siglo XXI.

 

El ejemplo de referencia en Europa de esta transformación intangible es el Puerto de Rotterdam con su iniciativa PortXL y el campus RDM. La autoridad portuaria neerlandesa reconvirtió antiguos astilleros obsoletos en un distrito de innovación donde universidades, startups y empresas consolidadas desarrollan tecnologías limpias que benefician directamente la calidad de vida urbana. Gracias a este ecosistema, se han testado desde drones autónomos para la limpieza de láminas de agua hasta nuevos sistemas de reducción de ruido industrial que protegen a los barrios residenciales colindantes. El éxito radica en que las soluciones nacidas en el puerto se trasladan inmediatamente al tejido empresarial de la ciudad, diversificando la economía local hacia empleos tecnológicos de alta cualificación.

 

En el ámbito de la sostenibilidad y el espacio ciudadano, el Puerto de Los Ángeles con su centro de innovación marina AltaSea ejemplifica cómo la colaboración científica y tecnológica puede revitalizar un frente marítimo histórico. Ocupando antiguos muelles industriales, este ecosistema conecta a investigadores universitarios con emprendedores que desarrollan proyectos de acuicultura sostenible, energías renovables de origen marino y tecnologías de descarbonización. El beneficio directo para la ciudad de Los Ángeles va más allá del desarrollo económico: el campus incluye programas de educación ambiental abiertos al público y proyectos de restauración ecológica que mejoran activamente la calidad del agua de la bahía y combaten el efecto de isla de calor urbana.

 

Esta tendencia se replica en otros continentes mediante herramientas de aceleración específicas aplicadas al territorio de convivencia. El Puerto de Boston, en colaboración con el programa Techstars, ha conseguido reordenar su barrio marítimo atrayendo empresas que invierten de manera directa en infraestructuras comunitarias y tecnologías limpias. Las acciones de integración puerto-ciudad demuestran que cuando el tejido portuario se abre al ecosistema de innovación local, se mitiga el impacto ecológico de la operativa mediante la electrificación y la digitalización, al tiempo que se impulsa el crecimiento socioeconómico, garantizando que el puerto del futuro sea un vecino que aporta valor estratégico y bienestar social a la ciudad que lo rodea.

La arquitectura social se consolida como el nuevo estándar en la integración de las terminales de cruceros con el entorno urbano

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) escanea iniciativas por  cambio de paradigma en la gestión de sus infraestructuras bajo el concepto de arquitectura social, una estrategia que busca replicar el éxito de hitos internacionales donde las terminales de cruceros actúan como catalizadores de regeneración urbana. El ejemplo más radical a nivel mundial se encuentra en Estambul con el proyecto Galataport, que ha revolucionado la industria al construir la primera terminal de pasajeros totalmente subterránea del mundo. Esta innovación técnica ha permitido liberar 1,2 kilómetros de costa que antes eran inaccesibles, devolviendo a los ciudadanos un paseo marítimo histórico y una plaza pública de uso masivo, integrando centros culturales y comerciales sin el impacto visual de las operaciones portuarias tradicionales. 

 

Este nuevo enfoque arquitectónico se basa en la flexibilidad de los espacios y la reversibilidad del uso del suelo portuario, siguiendo la estela de la Terminal de Kai Tak en Hong Kong, diseñada por Foster + Partners. Esta infraestructura no solo funciona como nodo logístico, sino que alberga en su cubierta uno de los parques públicos más grandes de la ciudad, con 23.000 metros cuadrados de jardines, zonas de exposición y áreas de eventos que se mantienen activas incluso cuando no hay buques atracados. En la misma línea, la terminal de Osanbashi en Yokohama (Japón) ha redefinido el concepto de muelle al convertirse en una topografía artificial de madera transitable que funciona como un parque urbano ondulado, eliminando las barreras físicas y permitiendo una convivencia orgánica entre el crucerista y el residente que acude al puerto para el ocio diario. 

 

Desde el punto de vista ambiental, la arquitectura de triple impacto incorpora soluciones regenerativas que buscan minimizar la huella de la actividad en las ciudades. Proyectos europeos como la Terminal Oceankaj en Copenhague (Dinamarca) destacan por integrar sistemas avanzados de gestión de residuos y eficiencia energética que sirven de modelo para la red de puertos sostenibles. Estas instalaciones no solo están preparadas para la conexión eléctrica de los buques (OPS), sino que sus diseños bioclimáticos reducen la necesidad de climatización artificial y utilizan materiales de construcción con baja huella de carbono, demostrando que la infraestructura portuaria puede ser un aliado en los objetivos climáticos de las ciudades que las acogen.

 

La integración económica se refuerza mediante la creación de nodos de uso mixto que atraen inversión y diversifican la riqueza local. Al integrar museos (como el Istanbul Modern en Galataport) o centros de transferencia tecnológica, el puerto deja de ser un "no-lugar" para convertirse en un motor de la economía del conocimiento. Esta visión integral de la infraestructura, que ya se observa en proyectos de reposicionamiento en el Caribe y el Mediterráneo, busca garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sector y reforzar la licencia social de la actividad portuaria, demostrando que la terminal del futuro es aquella que el ciudadano siente como una extensión de su propia ciudad.

Robots submarinos para controlar los fondeos sobre posidonia

Este año, la campaña de vigilancia de la posidonia en Baleares se hará mediante la ayuda de 14 robots submarinos, conectados a una embarcación mediante un cable. Las unidades ROV sumergibles controlarán los fondeos con mayor precisión y podrán realizarán censos de especies protegidas, también revisarán el estado de diversos hábitats marinos y las posibles fugas de emisarios.

 

En el año 2019 se realizaron más de 121 mil actuaciones, de las que 8.504 requirieron la reubicación de la embarcación. Cabe destacar que la vigilancia de los fondeos sobre la posidonia es un servicio pionero en todo el mundo.

 

En total son quince las embarcaciones empleadas en este servicio, cinco en Mallorca, cinco en Formentera, tres en Ibiza y dos en Menorca.

 

Los aparatos han sido adquiridos por Red Eléctrica y cedidos al Gobierno a través de un acuerdo de colaboración. Después de realizar una prueba piloto en 2019, la cual fue un éxito, este año, la cuarta campaña, se desarrollará con la ayuda de los robots no tripulados para garantizar la conservación de la posidonia.

Ports 4.0 2025. Ideas y Proyectos Comerciales

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB), a través de Puertos del Estado, anuncia el lanzamiento de una nueva convocatoria de Ideas y Proyectos Comerciales dotada respectivamente con 750.000 euros y 6.000.000 euros según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE) en fecha 30 de diciembre de 2025. Esta iniciativa forma parte del programa Ports 4.0, enmarcado en el Plan de Fomento del Emprendimiento para la Innovación en el Sector Portuario, y está orientada al desarrollo de productos, servicios o procesos innovadores con aplicación directa en el sector logístico-portuario, ya sea mediante la creación de nuevas soluciones tecnológicas (Ideas) o la mejora de tecnologías existentes (Proyectos Pre-Comerciales o Comerciales).                                                                         

Premio Timón de Innovación de Gaceta Náutica

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB), en colaboración con Gaceta Náutica, anuncia la convocatoria del Premio Timón de Innovación, dirigida a reconocer y fomentar la investigación de soluciones innovadoras en el sector náutico de las Islas Baleares. El premio, dotado con 3.000 euros, se otorgará a la mejor idea o proyecto que aporte mejoras en la actividad marítima recreativa y deportiva. La candidatura está abierta a empresas, emprendedores y profesionales vinculados al sector, quienes podrán presentar sus propuestas conforme a las bases publicadas.